Concierto de Santa Cecilia: «Melodías para recordar»

2025-12-23T11:38:39+01:0017 diciembre, 2025|

Lo han vuelto a hacer. La delegación de música nos ha epatado, una vez más, con un concierto inimaginable. Es muy difícil concebir que un grupo de gente que no se dedica a la música ni al espectáculo pueda construir un recital de semejante calibre musical y escénico. Y, sin embargo, los miembros de Música Mendel siempre lo consiguen. Los pasados 26 y 27 de noviembre, demostraron, una vez más, que si al talento y al esfuerzo se le suman ideas notables y un afán por pasárselo bien, el resultado puede ser extraordinario. Incluso cuando el concierto se mezcla con exámenes que hay que aprobar y ocupaciones varias.

El espectáculo – concierto se queda corto – del primer semestre del curso tenía como hilo conductor la historia de un abuelo cuya memoria empezaba a fallar y al que acompañaba su nieta, que le empujaba a recordar las canciones de su vida. En cuatro actos, recorrieron las existencias de ese abuelo y de esa nieta. Lo triste, lo emotivo, lo alegre, lo festivo, lo cariñoso, lo sensual… En una vida cabe de todo y en un concierto de Música Mendel también.  

Se abrió el telón y el teatro del Colegio se convirtió en un cabaret, con un maestro de ceremonias que dio la bienvenida a los allí presentes a ritmo de Welcome con un coro femenino encomiable.  Del cabaret pasaron al musical, con una interpretación de la banda sonora de La Bella y la Bestia, a la que siguieron versiones instrumentales de las músicas de Los Piratas del Caribe o City of Stars. Tocó luego un tributo al Look at Me, I’m Sandra Dee, de la mítica Grease y a Look at Me de Teen Beach Movie.  

Del cine a la charanga hubo un paso y el Mendel se convirtió en verbena al primer compás de nuestra discomóvil particular, que incluía fagot, trombón, batería, piano, dos violines y una viola. No es poco para darlo todo con Era una Sandía Gorda, Gorda, Gorda. Del desacomplejado ambiente de fiesta popular, pasaron al arte y al duende andaluz con unas sevillanas acompañadas del baile de la Delegación de Sevillanas. Y de Sevilla al Teatro Falla gaditano. Las chirigotas, inesperadas cuanto menos, pusieron el punto irónico y retrataron con humor al colegio mayor y sus particularidades. Antes de recorrer el mundo con la música internacional del tercer bloque, el himno del Mendel al violín acrecentó un sentido de pertenencia del que, a esas alturas del concierto, del curso y de la vida, todos los allí presentes ya se habían imbuido.  

El fenómeno fan lo trajo un Carlos convertido Justin Bieber a la que siguió una Ana Minsha que no tiene nada que envidiarle a Rihanna: fue capaz de cantar y bailar sin ahogarse y en coordinación con el cuerpo de baile mendeliano. Llegados a ese punto solo cabía pensar una cosa… ¡Viva la vida! Y solo cupo a cantar a coro ese himno de Coldplay, con el que se dio paso al último de los bloques, el de baladas como Lucía, The Night We Met o Corre. Entre tanto sentimiento una arrebatadora versión de El fin del mundo y el torrencial segundo baile, sirvieron para quitarse la lagrimita del ojo antes de que Superestrella, Malibú o los últimos hits de Bad Bunny permitieran que el teatro del Mendel se pareciese bastante a cualquier local de los bajos de Nuevos Ministerios… En el mejor de los sentidos.  

El broche a la actuación, a la riada de talento, trabajo y esfuerzo del que los miembros de música hicieron gala en el primer concierto del año, lo puso un canción de título muy pertinente: Recuérdame. No hace falta que nos lo imperen, porque este concierto no lo vamos a olvidar.  

Lo podéis ver entero en este link: https://www.youtube.com/watch?v=oxBD1a5CFu8&t=5016s